



Porque hacerlo tú mismo no significa hacerlo solo

Estoy enamorada del resultado de esta vitrina, era oscura con un wengue rojizo que no me gustaba nada.
La idea era aclararla pero intentar cambiar el estilo colonial a un estilo más granja. (farm house)


Primer paso una buena limpieza y a empezar a lijar. La idea es una parte en madera y otra pintada en verde.


Una vez pasada una lija suave en las zonas que van pintadas , toca darle una mano de imprimación.


Una vez seca la imprimación toca el momento del color, yo elegi pintura en spray Luxens cactus 5.



CONSEJO: poneros mascarilla si vais a pintar con spray en interiores y ventilar muy bien, yo puse el ventilador empujando el aire hacia la balconera abierta.
Una vez pintado y secado la parte en verde toca darle el toque a la madera, con el barniz roble mate de Xylacel quedó un tono perfecto.

Y este es el resultado 😍
como veréis he decidido poner solo 3 puertas en vez de las 6 para hacer la vitrina mas lijera 😍










Queríamos cambiar por completo el aspecto de las paredes de casa y, como tenían gotelé, decidimos empezar por quitarlo y dejar las paredes lisas antes de pintar. Ha sido un proceso con bastante trabajo, pero el cambio ha merecido muchísimo la pena.
Lo primero que hicimos fue lijar todas las paredes con una lijadora jirafa, una herramienta pensada para trabajar superficies grandes y que resulta muy práctica para retirar el gotelé. Las lijas se compran aparte en Leroy Merlin y se van cambiando según se van desgastando.
Con esta primera fase conseguimos eliminar el gotelé y dejar la pared preparada para empezar a alisarla con masilla.
Después de quitar el gotelé empezamos con la masilla. Nosotros dimos un par de capas para intentar dejar la pared lo más lisa posible.
Entre una capa y otra dejamos aproximadamente 24 horas de secado, aunque la masilla seca bastante rápido.
Una cosa que aprendimos durante el proceso es que merece la pena no escatimar demasiado con la masilla. Puede parecer que estás utilizando mucha cantidad y que vas a gastar más producto, pero en realidad te ahorra bastante trabajo después.
Si aplicas muy poca, es fácil que queden pequeños hoyos, desniveles o zonas donde sigue faltando producto y después tienes que volver una y otra vez a corregirlas. Es mejor intentar dejar desde el principio una capa bastante uniforme.
3. Repasar las imperfecciones
Una vez seca la masilla, revisamos bien toda la pared buscando pequeños fallos: zonas que habían quedado desiguales, marcas, hoyitos o partes en las que faltaba un poco de producto.
Para estos retoques utilizamos una lija de mano. Íbamos lijando las zonas que sobresalían y, donde veíamos que faltaba material, volvíamos a aplicar un poco de masilla.
Después dejábamos secar de nuevo y repetíamos el proceso hasta conseguir una superficie bastante uniforme.
Esta parte seguramente es la más entretenida, pero también es la que marca la diferencia para que después la pintura quede bien.
Cuando ya tuvimos las paredes lisas y completamente secas, antes de aplicar el color definitivo dimos una primera mano de pintura blanca.
Esto nos lo recomendó un pintor porque la masilla absorbe muchísimo la pintura. Si hubiésemos aplicado directamente el color elegido sobre la masilla, probablemente habría quedado desigual y habría costado mucho más conseguir el tono real.
Para esta primera capa utilizamos pintura blanca bastante diluida con agua. Esto fue algo que nosotros no sabíamos y nos resultó bastante curioso, pero nos recomendaron hacerlo así para crear una primera base sobre toda la pared.
De esta manera conseguimos que después el color definitivo quedase mucho más uniforme.
Para empezar a pintar cada capa, primero hicimos todos los bordes y las esquinas con una brocha pequeña.
Fuimos repasando los encuentros con el techo, los rodapiés y todas aquellas zonas a las que después no llegábamos bien con el rodillo.
Una vez terminados los bordes, ya pasábamos a pintar el resto de la pared.
Para las paredes utilizamos un rodillo de pelo, que fue el que nos recomendaron.
Elegimos un tono entre beige y topo que nos gustaba especialmente porque crea un pequeño contraste con los rodapiés y hace que toda la casa se vea mucho más cálida.
Aplicamos dos capas de pintura, dejando unas 24 horas entre una capa y otra.
Con la primera capa tuvimos nuestras dudas porque, mientras vas pintando, se notan bastante las marcas del rodillo y parece que el color no está quedando uniforme.
Además, la pintura recién aplicada se ve muchísimo más oscura que cuando está seca, así que al principio puede impresionar un poco si parece que el tono no es exactamente el que habías elegido.
Pero al secarse cambia bastante y se aproxima mucho más al color real.
Y con la segunda capa fue cuando vimos realmente el resultado final: desaparecieron prácticamente todas las marcas y la pared quedó muchísimo más uniforme.
El resultado
Después de todo el proceso, el cambio ha sido enorme. Quitar el gotelé y alisar las paredes lleva trabajo y hay que tener un poco de paciencia con los tiempos de secado, los retoques y las diferentes capas, pero el acabado final merece muchísimo la pena.
Sobre todo, nuestro consejo después de haberlo hecho es dedicar tiempo a preparar muy bien la pared antes de pintar. Cuanto mejor quede la masilla y más uniforme esté la superficie, mucho más fácil será conseguir después un buen resultado con la pintura.
#PremiosClubLeroyMerlin






Descripción del proyecto
En este proyecto hemos renovado un armario empotrado de madera oscura para darle una imagen mucho más luminosa, moderna y acogedora. Desmontamos todas las puertas para trabajar cómodamente en horizontal apoyadas sobre burras de madera, protegimos todo el entorno, aplicamos imprimación universal, pintamos con pintura a la tiza en tono yute y protegimos con barniz mate. Como toque final, sustituimos los antiguos tiradores por unos elegantes pomos dorados.
Materiales y herramientas necesarios:
Burras de madera Plástico protector y papel con cinta de carrocero Lija fina para madera Imprimación Universal Bruguer Pintura a la tiza (Chalk Paint) color Yute Barniz Universal Chalk Paint Pomos nuevos en acabado dorado Trapo limpio / paño microfibra Desatornillador eléctrico Brocha de 20 y 40 mm Rodillos de pelo corto de varios tamaños Cubeta de pintor
Paso a paso
Paso 1: Preparación de la zona de trabajo y desmontaje Cubrimos el suelo y los muebles cercanos con los plásticos y papeles protectores para evitar cualquier mancha. Montamos las burras de madera como zona de trabajo principal, desmontamos las puertas quitando las bisagras y desatornillamos los pomos antiguos para colocarlas sobre las burras.
Paso 2: Lijado y limpieza de la superficie
Pasamos una lija fina por la superficie de todas las puertas y la estructura vista del armario para matizar el brillo del barniz original y abrir el poro. A continuación, retiramos todo el polvo generado con un trapo ligeramente húmedo y dejamos secar.
Paso 3: Aplicación de la imprimación (2 manos)
Para asegurar una adherencia perfecta sobre la madera barnizada y evitar que el tono oscuro aflore.
Aplicamos 2 manos de Imprimación Universal Bruguer.
Usamos la brocha de 40 mm para las molduras y contornos, y los rodillos de pelo corto para cubrir homogéneamente las zonas llanas de las puertas.
Respetamos los tiempos de secado entre capa y capa.
Paso 4:
Pintado con Chalk Paint color Yute (3 manos) Una vez seca la imprimación:
Aplicamos 3 manos de pintura a la tiza en color Yute.
Combinamos el uso del rodillo de pelo corto en las superficies principales con la brocha de 20 mm para repasar esquinas o pequeños remates con precisión.
Dejamos secar adecuadamente entre capa y capa para conseguir una cobertura suave y lisa.
Paso 5: Protección con barniz universal (2 manos) Para garantizar una alta durabilidad y resistencia al roce diario del armario:
Aplicamos 2 manos de Barniz Universal para Chalk Paint.
Extendemos bien el producto con el rodillo de pelo corto para lograr una capa protectora uniforme sin alteración del color.
Paso 6: Montaje de puertas y nuevos pomos dorados Una vez todo completamente seco:
Atornillamos los nuevos pomos en acabado dorado, los cuales aportan un contraste sofisticado con el tono yute.
Volvemos a colocar las puertas en su estructura ajustando bien las bisagras.
El cambio ha sido espectacular. Pasar de esa madera oscura al tono Yute con los detalles dorados ha llenado el dormitorio de luz y calidez. Ha sido un proceso laborioso, pero ver cómo un armario antiguo se transforma por completo sin cambiarlo ha merecido totalmente la pena.


Veía mi baño pasado de moda, sin elementos que unificaran la estética, así que aposté por un cambio atrevido guiado por los colores oscuros de la encimera, pero sin cambiar muebles ni con un coste elevado. Rellené con masilla las juntas de los azulejos de la parte de arriba para que al colocar el papel autoadhesivo no se notaran. Los azulejos de abajo, el radiador y el mueble los pinté con pintura todoterreno que al principio parecía demasiado arriesgado, pero hay que confiar en el proceso. Por último, añadí molduras para camuflar los cortes y cambié los tiradores.

He realizado este proyecto con la finalidad de mostrar mi arte, enfocandome en la superficie Lunar, nuestro satélite que es admirado por muchas personas y que solo al mirarla nos transmite paz! Pensada para cualquier espacio, desde Salón, Habitaciones, Local Comercial, Restaurantes etc...

Teniamos una habitación sesentera sin cuidados ni cariño... El mobiliario era antiguo y triste, pero para mi lo peor era el suelo, no porque estuvieran rotas las baldosas, sino porque eran oscuras, envejecidas y daban un aspecto aun mas triste al ambiente.
Para el cambio supe desde el principio que queria los colores claros y un ambiente despejado.
Manos a la obra!
Lo primero, llevar todo el inmobiliario al punto limpio 😁, fue muy reconfortante, ver la habitacion vacia te da ideas!!!
Secundo, quita todos los rodapies de obra ( era nuestro caso ) ya que despues tendras que ponerlos unos nuevos, elegimos de poliestireno marca Artens de 8 cm.
Limpia el suelo con agua y jabon liquido para quitar el polvo, manchas, grasa o cualquier imperfeccion. En nuestro caso las baldosas del suelo estaban bien,sin roturas ni grandes desniveles, asi que no necesitamos nivelarlo.
Elegimos suelo vinilico SPC en clic de la marca Artens en un gris clarito. Primero, por recomendaciones de amigos, segundo, por aquella epocha estaba en oferta y quedó muy bien de precio, y tercero, una vez trabajado, la facilidad de manejo de producto!!
Es resistente al agua, con lo cual tambien pudimos poner en el baño y la cocina ( os iré enseñando las fotos ), las piezas se cortan con un cúter muy comodamente y no necesitas grandes esfuerzos porque las piezas se unen con un machiembrado con un clic.
Y lo ultimo, los rodapies, una pistola con montakit de agarre rapido y, para terminar, masilla acrilica blanquita para tapar lo que no quedo muy perfecto😁
Que os parece el resultado? Muy recomendable!!
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